Aunque el tránsito vehicular ya es posible en gran parte de la vialidad, el Paseo 5 de Febrero en Querétaro aún presenta múltiples pendientes y detalles sin concluir, a pesar de la promesa de que estaría listo para la tercera semana de abril.
Durante un recorrido por distintos tramos, se observaron coladeras mal ajustadas o cubiertas con tablas de madera, tapas de cableado ausentes, escombros en banquetas, tuberías y varillas expuestas, así como jardineras inconclusas. Los pasos peatonales lucen despintados y banquetas sin terminar, generando riesgos para transeúntes.
Una de las quejas más persistentes sigue siendo el trazo de la ciclovía que, a la altura del IMSS, invade la banqueta, afectando la movilidad peatonal. La obra, ejecutada por ICA con un presupuesto de 6,600 millones de pesos, representa una de las intervenciones urbanas más ambiciosas de las últimas décadas, pero su cierre sigue mostrando rezagos visibles.




