Las lluvias constantes provocadas por el huracán Erick han puesto en alerta máxima al estado de Querétaro, donde autoridades de todos los niveles monitorean presas, ríos y zonas de riesgo por deslaves. Tras más de un día y medio de precipitaciones, se reporta crecida en los cauces del Extoraz y el Ayutla, así como presas al borde de su capacidad, como la de La Soledad, en Colón, a solo 50 centímetros de desbordarse.
En El Marqués, el Paso Alfajayucan y Atongo fue bloqueado por una fuerte corriente de agua, mientras que en la carretera Camargo-La Estación, en Peñamiller, se registró desprendimiento de cerros. También se reportan deslaves en el tramo Tolimán-Higuerillas y caída de árboles en la capital del estado, donde uno impactó una plaza comercial y otro cerró vialidades en la zona de Villa del Parque.
La Coordinación Estatal de Protección Civil, junto con instancias municipales, vigila bordos, drenes y presas como El Salitre, El Zapote, Tlacote, El Batán y Juriquilla, para prevenir desbordamientos. En la zona metropolitana, se intensificaron las supervisiones en cárcamos y cuerpos de agua, y se pide a la ciudadanía evitar cruzar pasos de agua o zonas inundadas.
La combinación de suelos reblandecidos, crecida de cauces y nublados densos aumenta el riesgo de afectaciones en las próximas horas, por lo que se hace un llamado a la precaución, vigilancia de canales oficiales y respeto a los señalamientos de seguridad.




