El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, fue contundente: no se permitirá la reapertura de ningún establecimiento con venta de alcohol en el inmueble que albergó al bar Los Cantaritos, escenario de una masacre ocurrida el 9 de noviembre de 2024, donde 10 personas fueron asesinadas y 13 más resultaron heridas.
Tras confirmarse que la Fiscalía General del Estado (FGE) ya no utiliza el predio para fines de investigación, Kuri indicó que los propietarios han solicitado la devolución del inmueble, proceso que ya está en curso. Sin embargo, advirtió que el giro comercial no podrá repetirse.
“Lo que sí es importante es ya no permitir que se abra ahí un lugar de venta de alcohol (…) Nosotros tenemos que ser muy duros con las aperturas de los nuevos lugares así”, declaró el mandatario estatal al ser cuestionado por medios de comunicación.
El gobernador reconoció que legalmente no puede impedirse la instalación de un giro distinto, incluso si quien lo solicita está vinculado a los anteriores propietarios, siempre y cuando se cumpla con todos los requisitos legales. Aun así, subrayó que habrá una revisión rigurosa del cumplimiento normativo, particularmente en temas de horarios, tipo de clientela y antecedentes.
Kuri también recordó que, aunque en su momento se consideró la posibilidad de que el Estado se quedara con el inmueble, la propuesta —impulsada por el exsecretario de Gobierno, Carlos Alcaraz— resultaba jurídicamente compleja. Por ello, la prioridad es evitar que el espacio vuelva a ser un bar o centro nocturno.
Respecto al proceso legal relacionado con el ataque, el gobernador puntualizó que corresponde a la FGE darle seguimiento, dada su autonomía, pero afirmó que su gobierno estará atento para que ningún caso quede impune.
Finalmente, reafirmó que se mantendrá una supervisión constante en la apertura de nuevos giros comerciales, especialmente aquellos con venta de bebidas alcohólicas, y que la aplicación estricta de la ley será la norma, no la excepción.




