La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió su propuesta de reforma electoral luego de que fuera rechazada en la Cámara de Diputados de México por no alcanzar la mayoría calificada. La mandataria aseguró que el resultado de la votación no representa una derrota y afirmó que su gobierno cumplió con el compromiso de presentar la iniciativa ante el Congreso.
Durante la conferencia matutina del 12 de marzo, Sheinbaum señaló que la votación permitió evidenciar la postura de los distintos partidos políticos. La propuesta obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, cifra inferior a los 334 sufragios requeridos para modificar la Constitución. El respaldo provino principalmente de legisladores de Morena, mientras que partidos como el Partido Revolucionario Institucional, el Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano votaron en contra, además de algunos legisladores de los partidos aliados Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México.
Tras el revés legislativo, la presidenta anunció que el próximo lunes enviará al Congreso un “Plan B” que incluirá cambios que no requieren reformas constitucionales y que podrían aprobarse con mayoría simple. Entre las propuestas adelantadas se encuentran la reducción de privilegios en congresos locales, la disminución del número de regidores en algunos municipios y el fortalecimiento de la consulta popular a nivel estatal y municipal.
La mandataria también planteó analizar temas como el presupuesto destinado a los partidos políticos mediante consultas ciudadanas, así como la posibilidad de flexibilizar la revocación de mandato para que el titular del Ejecutivo pueda decidir si se realiza en el tercer o cuarto año de gobierno. Según explicó, el objetivo central de estas medidas es reducir privilegios en el sistema político y destinar más recursos públicos a la población.
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