Trump, que pasó revista a las tropas junto con Xi en las escalinatas del monumental Gran Palacio del Pueblo frente a la explanada de la plaza de Tiananmen, dijo que fue un “honor como pocas veces se han visto” y apuntó a la recepción de un grupo de niños que saltaron y ondearon banderas de ambos países ante los dos líderes: “los niños fueron espectaculares”.
El mandatario estadounidense, que estuvo flanqueado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y su embajador en China, David Perdue, dijo que Xi es “un gran líder” y que se siente honrado de ser su “amigo”.
“Tenemos una relación fantástica. Nos llevamos bien. Cuando hemos tenido dificultades, las hemos resuelto. Tú me llamas; yo te llamo. Y cuando teníamos un problema, lo resolvíamos muy rápido y por eso vamos a tener un fantástico futuro juntos”, reiteró Trump.
Con la grandilocuencia que acostumbra, Trump dijo que esta será probablemente la mayor cumbre de la historia y destacó la importancia de venir acompañado de los principales líderes empresariales de su país, entre ellos Tim Cook (Apple), Elon Musk (Tesla) o Jensen Huang (Nvidia), quienes asistieron como parte de la delegación estadounidense en la ceremonia de recibimiento.
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