La presidenta Claudia Sheinbaum firmó este miércoles el decreto constitucional que exige la nacionalidad mexicana exclusiva a quienes aspiren a la Presidencia de la República, gubernaturas estatales y la Jefatura de Gobierno. Tras la aprobación por mayoría calificada en el Congreso de la Unión y el aval de las legislaturas locales, la medida se publica en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación (DOF) para blindar los cargos ejecutivos de elección popular frente a lealtades binacionales.
La normativa entrará en vigor a partir de 2028, obligando a cualquier aspirante con una segunda ciudadanía a renunciar a ella de manera formal antes del registro electoral. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aclaró que la reforma no afecta los derechos de los paisanos en el extranjero, sino que regula de forma estricta los requisitos de elegibilidad política, una disposición que impactará de inmediato en perfiles públicos y futuros contendientes a cargos estatales.


