A tan solo 30 minutos de la capital queretana se encuentra Santa Rosa Jáuregui, un destino entrañable que resguarda uno de los tesoros gastronómicos más dulces de la región. Aunque en gran parte de México los buñuelos son sinónimo de festividades navideñas o ferias de pueblo, este pintoresco rincón ofrece durante todo el año la oportunidad de degustar sus tradicionales y crujientes buñuelos de rodilla, bañados en una cálida miel de piloncillo.
Un legado familiar centenario
La historia de esta delicia local comenzó en 1929, cuando doña Teodosia Sánchez, buscando el sustento para su familia, empezó a preparar y vender este postre en el tianguis del pueblo. Hoy, casi un siglo después, la receta sigue viva gracias a su nieta, doña María del Pueblito Soto, y a las nuevas generaciones. El valor cultural de esta práctica es tan profundo que la Universidad Autónoma de Querétaro ha colaborado con la familia para registrar y preservar las técnicas de elaboración, consolidando este conocimiento como un auténtico patrimonio gastronómico.
El arte de la masa y el piloncillo
El secreto de los «buñuelos de rodilla» radica en su técnica de preparación artesanal. La masa, elaborada a base de harina de trigo, huevo y agua de tequesquite o anís, se estira meticulosamente a mano hasta lograr una textura ligera como una delgada sábana. Tras sumergirse en aceite hirviendo hasta alcanzar el dorado perfecto, la crujiente pieza se escurre y se baña con miel de piloncillo y canela. Para vivir la experiencia completa, la tradición dicta acompañarlos con un humeante café de olla en los locales del centro histórico o en la tienda oficial de la familia Soto.
Atractivos y sabores imperdibles
La oferta de Santa Rosa Jáuregui va mucho más allá de lo dulce. El poblado es célebre por sus exquisitas carnitas de cerdo, un platillo obligado que cuenta con decenas de establecimientos de gran tradición. Tras deleitar el paladar, el itinerario perfecto continúa con un apacible paseo por la plaza principal y sus dos parroquias. Para los amantes de la naturaleza, a escasos minutos del centro se ubica la Presa Santa Catarina, un hermoso lago rodeado de paisajes naturales ideal para practicar senderismo, observación de aves o disfrutar de una tarde de pesca.




