Hamlin ya cumplió con las primeras 24 horas en el hospital de la Universidad de Cincinnati, luego de ser trasladado a esta unidad médica tras recibir un golpe en el pecho durante el encuentro entre Bengals y Bills.
El jugador evoluciona de manera favorable, aunque su estado de salud aún es crítico. Casi al instante en que se desplomó después de recibir el golpe, fue inducido a un coma con la finalidad de darle un pequeño receso tanto a la actividad de corazón como a la cerebral, por lo cual fue intubado.
Un respirador artificial oxigenó a Hamlin al 100% y al día de hoy ya es capaz de oxigenar por sus propios medios al 50%, de acuerdo con el periodista Josh Reed.
