Diego Rivera Navarro, presidente municipal de Tequila, Jalisco, fue detenido por autoridades federales a poco más de un año de haber asumido el cargo bajo las siglas de Morena, luego de una administración envuelta en múltiples señalamientos. El edil, que llegó al gobierno municipal en octubre de 2024 con un discurso de transparencia y cercanía ciudadana, acumuló al menos ocho denuncias que incluyen presuntos actos de extorsión millonaria, violencia política de género y el uso indebido de un inmueble histórico.
Uno de los primeros escándalos de su gestión ocurrió en marzo de 2025, cuando se documentó el cierre del Museo Nacional del Tequila (MUNAT) sin autorización del INAH, para habilitarlo como residencia personal y oficinas municipales. Las modificaciones realizadas al inmueble patrimonial derivaron en la intervención de la Fiscalía General de la República, que aseguró el recinto meses después. Posteriormente, en diciembre de 2025, la empresa José Cuervo presentó una denuncia penal por presunta extorsión, al acusar al alcalde y a funcionarios municipales de exigir hasta 60 millones de pesos bajo amenaza de clausurar su planta, un esquema que, según el gobierno estatal, se habría replicado con otras empresas tequileras.
A estos señalamientos se sumaron denuncias de tres regidoras del Ayuntamiento —incluida una de Morena— por acoso político, violencia de género y amenazas, así como acusaciones de activistas locales. Aunque Rivera Navarro negó los hechos y los calificó como ataques políticos, su detención se concretó este jueves como parte de la Operación Enjambre y de la Estrategia Nacional contra la Extorsión. El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, confirmó que el edil fue arrestado junto con tres funcionarios de su administración, en un operativo derivado de denuncias ciudadanas por presuntos actos de extorsión.
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