Entre 2019 y 2024, el llamado “huachicol fiscal” en el mercado de gasolinas representó un costo de aproximadamente 554 mil 750 millones de pesos, cifra correspondiente a ingresos que el Gobierno federal dejó de percibir por concepto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Esta práctica, que consiste en la evasión del pago de impuestos mediante importaciones irregulares o triangulación de combustibles, ha impactado directamente las finanzas públicas durante el actual sexenio.




