El gobernador del estado, Mauricio Kuri González, descartó que su administración recurra al endeudamiento público para atender la emergencia provocada por las intensas lluvias que han afectado a la Sierra Gorda y parte del semidesierto queretano. El mandatario aseguró que, aunque el gobierno estatal brindará apoyo dentro de sus posibilidades, serán los municipios los responsables de destinar recursos para la rehabilitación de caminos y accesos.
“Tenemos 270 kilómetros de vías municipales bien tranqueadas y el gobierno del estado ayudará en lo que pueda, como lo hemos hecho, pero los municipios también tienen que ver cómo están sus finanzas”, señaló Kuri González. Explicó que la prioridad actual es liberar las vías para permitir el acceso a las comunidades afectadas y facilitar la entrega de ayuda humanitaria.
El gobernador confirmó que existe una bolsa estatal para la atención de daños, aunque reconoció que los fondos extraordinarios ya se encuentran agotados. A pesar de esta situación, reiteró su compromiso de mantener finanzas públicas sanas y evitar nuevas deudas. “Yo me comprometí a dejar el estado sin deuda y creo que políticamente está muy complicado. Creo en la deuda, pero no vamos a tomar esa ruta”, afirmó.
Kuri adelantó además que una de las comunidades afectadas deberá ser reubicada permanentemente debido al riesgo de deslaves. Según los primeros censos, al menos 89 viviendas de lámina resultaron dañadas y forman parte del grupo que será trasladado a una zona más segura.
“Habrá que ver quién nos puede dar un terreno. Los municipios podrían tenerlo, y nosotros buscaríamos dar material para que la gente vuelva a levantar su casa”, comentó. Añadió que el Gobierno Federal ya realiza censos para definir los apoyos y terrenos disponibles.
Mientras tanto, el estado continúa coordinando esfuerzos con la federación para mantener el apoyo a las familias damnificadas y restablecer la conectividad en las zonas más afectadas.




