La instalación de la parada rápida La Corregidora del tren México–Querétaro–Irapuato, proyectada en la zona del antiguo patio de carga del ferrocarril, podría implicar la ampliación del área y la posible adquisición o reubicación de terrenos y construcciones cercanas, advirtió el vocero del Observatorio Ciudadano de Movilidad de Querétaro, Sergio Olvera.
El especialista explicó que aún no existe claridad sobre la propiedad de los predios ubicados frente a las vías, aunque recordó que originalmente pertenecían a la federación, ya que se trata de un espacio de competencia federal.
“No sé si haya que comprar esos espacios o pertenezcan a alguien, porque en principio esas casas eran de trabajadores y tenían permiso para construir, pero no serían dueños. Habría que investigar el estatus actual de esos predios”, señaló Olvera.
El representante ciudadano indicó que el tamaño y la ubicación del sitio hacen probable que se requiera ampliar la zona mediante compra o expropiación, pero enfatizó la necesidad de proteger a las familias que habitan el área.
“Si se amplía, debe garantizarse que las personas no sean desplazadas. En otros proyectos se han desarrollado soluciones de vivienda social con comercio en la planta baja y departamentos arriba”, explicó.
Olvera destacó que el nuevo modelo de movilidad prioriza el transporte público y los desplazamientos peatonales, por lo que la estación deberá ubicarse cerca del centro histórico, a una distancia que permita llegar caminando en unos 10 o 15 minutos.
“La nueva estación forma parte de un modelo de movilidad del siglo XXI, en el que el uso del automóvil es la última alternativa. La prioridad será reorganizar la zona y peatonalizar áreas estratégicas”, puntualizó.
Finalmente, subrayó la importancia de incluir la participación ciudadana en el diseño y desarrollo del proyecto, para evitar impactos negativos y garantizar que los beneficios lleguen a toda la comunidad.




