Ante un juez federal en Nueva York, Nicolás Maduro se declaró no culpable de los cargos de narcotráfico, corrupción y narcoterrorismo que enfrenta en Estados Unidos, luego de ser trasladado desde una prisión en Brooklyn para su audiencia inicial. Al ser cuestionado por el juez sobre su declaración, Maduro respondió en español: “Soy inocente. Soy un hombre decente. Soy presidente”, mientras que su esposa, Cilia Flores, también se declaró no culpable y ambos permanecieron sentados en la misma mesa durante el procedimiento, utilizando auriculares para seguir la traducción.
Durante la audiencia, el juez Thomas Hellerstein explicó que su deber es garantizar un proceso y un juicio justos, y procedió a leer una versión abreviada de la acusación. Maduro confirmó su identidad y reiteró que es el presidente de Venezuela; según reportes, ingresó a la sala con grilletes en los tobillos, las manos detrás de la espalda y sin esposas en las muñecas. La acusación formal sostiene que lideró una red de narcotráfico conocida como el “Cártel de los Soles”, integrada presuntamente por altos funcionarios de su gobierno y vinculada con el envío de cocaína a Estados Unidos.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, Maduro habría conspirado con grupos armados como disidencias de las FARC para “inundar” el mercado estadounidense de drogas, utilizando rutas y recursos del Estado venezolano. Los cargos incluyen conspiración para el tráfico de cocaína, narcoterrorismo, posesión de armas y dispositivos destructivos, delitos que podrían derivar en décadas de prisión si es declarado culpable. En noviembre pasado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó al “Cártel de los Soles” como organización terrorista extranjera y ofreció una recompensa de 50 millones de dólares por información que condujera a la captura del mandatario venezolano.
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