Revelen todo, menos los archivos Epstein

A Donald Trump se le están acabando las opciones para retener la atención del público y desviarla del caso Epstein

Hace algunos años parecía que lo que el reconocido investigador del fenómeno OVNI Jaime Mausán decía era producto de su imaginación o de una noche de desvelada donde se encontraba con sus pensamientos. Sin embargo, resulta que no estaba tan equivocado del todo en sus afirmaciones controversiales respecto al fenómeno extraterrestre.

El fenómeno OVNI ha permeado la imaginación de chicos y grandes desde hace ya varias generaciones, por lo menos desde que Orson Wells la narró en radio hace ya varias décadas generando una crisis colectiva de ansiedad y pánico. Esto es algo que Donald Trump, un hombre experto en el manejo mediático, lo sabe y sabe bien.

La semana pasada, el Secretario de Guerra de los EE.UU. Pete Hegseth, hizo el anuncio sobre la publicación de un sitio web oficial del gobierno Norteamericano para consultar las evidencias actuales e históricas más fidedignas sobre el fenómeno OVNI y tecnología no-humana. Dicho repositorio contiene hasta el momento cientos de documentos en PDF con investigaciones, testimonios y relatos recopilados por las agencias de seguridad y policías de la unión americana respecto a este fenómeno. Así como material audiovisual que genera más dudas que respuestas sobre si estamos solos o no en el universo.

Independientemente del tema, habría que preguntarnos, ¿por qué lo hacen ahorita? ¿Por qué el presidente de los EE.UU. se ha enfocado en agitar todos los panales de avispas posibles en lo que va de 2026?

Piénsenlo de esta forma. Inicia el año con las redadas controversiales de ICE. Luego la fuerza Delta de sus Fuerzas Armadas capturan a Nicolás Maduro, el entonces presidente de Venezuela, para extraditarlo a los EE.UU. para su juicio, por cierto, de forma completamente ilegal (basándonos en el derecho internacional). Después el estallido de la guerra contra Irán que a la fecha no tiene ni fin ni solución factible. La crisis derivada de energéticos, fertilizantes y alimentos está provocando una crisis economía sin precedentes, incluso se pronostica mayor a la generada por la pandemia de coronavirus en 2020.

Recordemos que el 3 de Noviembre de este año son las elecciones intermedias en los EE.UU donde no habrá opción limpia para que los republicanos puedan mantener el congreso del país. Lo cual implicaría una mayoría demócrata en el Congreso. Lo que a su vez nos lleva al posible juicio político del presidente Donald Trump, si es que los demócratas se envalentonan y toman como estandarte la lucha que la población americana y mundial han clamado desde las primeras revelaciones del caso Epstein y sus secuaces de la élite política mundial. Un grupo de secuaces que sí, incluyen al actual presidente de los EE.UU.

Ante tal peligro inminente, es un hecho que la supervivencia del proyecto político de Trump, que es mantenerse el poder durante otro periodo presidencial, impera sobre todas los intereses personales del presidente. Ustedes se preguntarán, ¿cómo que otro período? Ya lleva dos, y la Constitución no le permite a nadie ser presidente por más de dos períodos.

Existe un vacío legal en esta cuestión. La ley electoral estadounidense no permite que nadie sea ELEGIDO como presidente del país por más de dos periodos. No dice nada sobre «convertirse en presidente». Donald Trump ha coqueteado públicamente en más de una ocasión sobre mantenerse en el poder por otros 8 años. Mi teoría loca, pero factible, es que el plan de Trump es lanzarse en fórmula con JD Vance o Marco Rubio, como aspirante a ser Vicepresidente de los EE.UU. Mientras que uno de los dos mencionados serían lanzados a la cabeza de la dupla. Habiendo procesado esto, recordemos que cualquier Presidente en funciones puede renunciar voluntariamente a su cargo, generando que el Vicepresidente se convierta en Presidente de forma totalmente legal. Mi teoría es, si los Republicanos ganan las elecciones presidenciales siguientes, JD Vance o Marco Rubio renunciarán a la oficina Presidencial para permitirle a Donald Trump convertirse en Presidente, por un tercer período. Y esto sería, completamente legal. Ademas, si la guerra en Medio Oriente o la «gran guerra» (como le llama Trump al eventual conflicto entre China y su país) generan un ambiente de mayor incertidumbre y conflicto social en el país, les aseguro que veremos al Presidente suspender los derechos constitucionales para invocar poderes de emergencia mantenerse en la Oficina Oval, por quién sabe cuanto tiempo.

Es por todo esto que Donald Trump está desesperado porque la opinión publica se desvíe por completo del caso Epstein. Para deslegitimar a toda costa a los políticos Demócratas que buscarán enjuiciarlo de ganar las elecciones intermedias. El 3 de noviembre de 2026 será un antes y un después histórico para la política estadounidense.

MVP

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