A escasos días de la conmemoración por la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968, el Palacio Nacional amaneció blindado con vallas metálicas de casi dos metros de altura. Esta medida, implementada tras el reciente evento de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Zócalo capitalino, mantiene un control estricto en el primer cuadro de la ciudad, por lo que el acceso a vialidades aledañas como la calle Moneda ha sido restringido y condicionado a la identificación obligatoria de los transeúntes.
En el marco de esta fecha histórica, la Secretaría de Gobernación, a través de su Subsecretaría de Derechos Humanos, sostuvo recientemente una mesa de diálogo con integrantes del Comité 68 ProLibertades Democráticas. Durante el encuentro, las autoridades federales escucharon los planteamientos de los activistas y refrendaron el compromiso institucional del gobierno para garantizar la memoria, la verdad, la justicia y la reparación integral por los hechos ocurridos durante los movimientos estudiantiles de 1968 y 1971.


