Así fueron las campañas de AMLO y Sheinbaum

Llegar a la Presidencia de México no comienza el día que arranca una campaña. Detrás de una candidatura hay años de organización, recorridos, estrategia territorial, encuestas y una maquinaria capaz de adaptarse a lo que ocurre todos los días.

En entrevista con Gris Osejo, el diputado Sinuhé Piedragil, quien participó como delegado político en la campaña de Claudia Sheinbaum, explicó cómo evolucionó la estructura electoral de Andrés Manuel López Obrador hasta llegar a la elección de 2024.

La diferencia entre ambas campañas también estuvo en la forma de tomar decisiones. En el caso de López Obrador, Piedragil describe una campaña mucho más centralizada en el propio candidato: buena parte de las decisiones sobre discurso y orientación política pasaban directamente por él. En el caso de Sheinbaum, en cambio, existía una estructura más colectiva y especializada, con equipos dedicados a comunicación, encuestas, defensa legal, movilización y propaganda. Pero había algo que compartían: el territorio.

La estrategia comenzaba por conocer qué preocupaba a la gente. En Querétaro, por ejemplo, las mediciones realizadas antes de la elección identificaron al agua, la inseguridad, la movilidad y la percepción de corrupción como algunos de los principales problemas señalados por la población. A partir de ahí se construían propuestas y se decidía cómo comunicar cada mensaje.

También cambió la velocidad de las campañas. Los procesos presidenciales de antes podían extenderse durante meses; para 2024, los tiempos oficiales eran mucho más reducidos, lo que obligaba a concentrar recorridos, priorizar territorios y realizar varios eventos en un mismo día.

Y ahí aparece una de las claves que Piedragil identifica en la experiencia de López Obrador: recorrer el país y mantener contacto directo con la gente. Incluso recordó una visita a San Joaquín, Querétaro, en 2007, cuando López Obrador llegó para una reunión a la que asistieron apenas unas 15 personas. Años después, en 2018, terminaría ganando la Presidencia.

La experiencia de Morena también está marcada por lo aprendido del PRD: evitar que las divisiones internas terminen fragmentando al partido cuando llega la elección constitucional. Por eso, el equilibrio entre grupos y aspiraciones se vuelve parte fundamental de la organización electoral.

De 2006 a 2024, la maquinaria cambió. Aparecieron nuevas herramientas digitales, se especializaron los equipos y las encuestas adquirieron mayor peso. Pero una constante permaneció: territorio, organización y contacto con la gente.

Así se construyen las campañas. Mucho antes de que aparezca una boleta, alguien ya está pavimentando el camino.

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