SUBE EL PRIAN. 4T ROTA. ASTUDILLO FIRME

La política queretana se mueve como una bolsa de valores, algunos suben, otros bajan y otros esperan su momento. En el PAN, Felifer recibió varios golpes; Agustín Dorantes se mantiene; Luis Nava gana presencia y Chepe Guerrero conserva abierta su aspiración. En Morena, la competencia tampoco está resuelta. Santiago Nieto, Gilberto Herrera y Luis Humberto Fernández aparecen entre los nombres que buscan convertirse en la opción de la 4T. Lo relevante es quién llegará con menos desgaste a la decisión.

El caso de Felifer es el más evidente. Como presidente municipal de Querétaro, su principal ventaja es también su mayor riesgo, la exposición. Cuando hay problemas de basura, lluvias, inundaciones o decisiones polémicas, el alcalde es uno de los primeros rostros asociados con ellos. Esta quincena esa exposición jugó en su contra. La venta de unos predios que pretendía realizar el municipio para obtener recursos generó cuestionamientos y terminó siendo replanteada. La imagen de Felifer levantando la mano para votar por una decisión que después tuvo que ser revocada quedó, en el análisis, como la fotografía de la quincena.

El problema no terminó ahí. El dren de Peñuelas, presentado desde hace más de un año como una obra importante, también enfrentó las consecuencias de las lluvias: retrasos, pérdida de maquinaria y, desgraciadamente, una vida. El golpe es doble. No solamente se cuestiona la administración de una obra necesaria, también se afecta la aspiración de quien busca convertirse en candidato a gobernador. Si estos problemas se prolongaran durante una eventual campaña, Felifer tendría que competir no solo contra sus adversarios, sino contra una narrativa construida alrededor de las fallas de su administración.

Mientras tanto, Agustín Dorantes parece mantenerse estable. Luis Nava, de hecho, aparece también con actividad política y digital, lo que permite colocarlo entre los perfiles que suben en esta particular bolsa de valores.

Chepe Guerrero tampoco se ha bajado de la contienda. Su problema, de acuerdo con el análisis, es que para ser realmente competitivo tendría que salir de Corregidora. Ha administrado sus tiempos y aprovechado su cercanía con Mauricio Kuri. Desde el Senado, la llamada “ley Chepe” mantiene su nombre visible. Mientras otros aspirantes han acelerado su exposición, Chepe parece apostar por permanecer en movimiento sin precipitar una definición.

En Morena, el panorama es todavía más complejo. Santiago Nieto aparece como el perfil más conocido; Luis Humberto Fernández, como uno de los más cercanos a la presidenta; y Ricardo Astudillo, como el que tiene mayor peso político partidista dentro de su espacio. Además, Gilberto Herrera y Chema Tapia forman parte de la disputa interna por el lugar de Morena en la medición de la coalición. Precisamente por eso, la carrera se parece menos a una elección resuelta y más a un juego de sillas, hay varios participantes, pero solo un lugar.

La mayor incógnita aparece después de la candidatura. El verdadero reto de la 4T no será solamente elegir a un ganador, sino lograr que quienes pierdan se mantengan dentro del proyecto. La propia conversación plantea que en procesos anteriores las divisiones internas terminaron pesando más que la candidatura misma. Ganar la encuesta, entonces, puede ser apenas el principio, quien resulte elegido tendrá que cerrar filas con quienes hoy son sus rivales.

En Querétaro todavía no hay un candidato dueño del tablero. Hay fotografías, movimientos, encuestas, golpes y señales. Felifer intenta recuperar terreno; Dorantes se mantiene; Nava gana actividad; Chepe conserva su boleto; y en Morena nadie puede cantar victoria. La política electoral apenas acomoda sus piezas. La verdadera prueba llegará cuando las aspiraciones individuales tengan que convertirse en un solo proyecto.

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