La dirigente estatal del PRI asegura que el partido se prepara para competir con estructura propia rumbo a 2027, aunque no cierra la puerta a una eventual alianza. Reconoce que una candidatura personal sigue siendo una posibilidad, pero insiste en que hoy la prioridad es consolidar al priismo queretano.
¿Buscará Abigail Arredondo aparecer en la boleta de 2027? No lo confirma, pero tampoco lo descarta. La dirigente estatal del PRI habla del próximo proceso electoral con cautela, sin adelantar definiciones y sin convertir la conversación en una promoción personal. Cada vez que surge el tema de una posible candidatura, regresa al mismo punto: antes que cualquier aspiración individual, dice, está el reto de fortalecer al partido.
Su balance al frente de la dirigencia estatal es positivo. Aunque reconoce que los últimos resultados electorales han sido complejos para el PRI, sostiene que el partido conserva dos fortalezas que, desde su perspectiva, siguen marcando diferencia frente a otras fuerzas políticas: la cercanía con la gente y una estructura territorial presente en los 18 municipios del estado.
Durante los últimos meses, su trabajo se ha concentrado en renovar las dirigencias municipales con perfiles que conocen sus comunidades, tienen arraigo y mantienen contacto directo con la ciudadanía. La intención ha sido dejar atrás las improvisaciones y construir una organización respaldada por liderazgos locales capaces de recuperar la confianza de los electores.
Cuando se le pregunta directamente por las elecciones de 2027, Arredondo no rechaza la posibilidad de aparecer en la boleta. “No lo descarto”, responde.
Dice que la política no puede sostenerse únicamente en aspiraciones personales y que quienes busquen una candidatura deben demostrar preparación, capacidad y resultados. En ese contexto, recuerda una frase común dentro del ambiente político: “El que respira, aspira”.
Para la dirigente priista, el proyecto del partido no puede depender de una sola persona. Habla de construir un equipo sólido, capaz de competir en cualquiera de las elecciones que estarán en juego en menos de un año, más allá de quién termine encabezando las candidaturas.
Esa misma postura mantiene cuando se le pregunta sobre una posible alianza electoral. Aunque el PRI trabaja actualmente con la idea de competir por cuenta propia, evita cerrar por completo esa posibilidad. “En política no hay nada definitivo”, señala. Las decisiones dependerán del contexto político nacional y de las condiciones que existan conforme se acerque el proceso electoral.
Sobre la candidatura a la gubernatura, Arredondo afirma que las definiciones llegarán conforme lo marque el calendario electoral. Mientras tanto, dice que el PRI cuenta con perfiles que ya trabajan en territorio y mantienen presencia entre la ciudadanía. Más allá de los nombres, insiste en que la principal fortaleza del partido está en su organización interna. Asegura que existe unidad, estructura y disposición para respaldar a quien finalmente sea designado como candidato o candidata.
El reciente triunfo del PRI en Coahuila, considera, también representa un incentivo para el priismo queretano. Desde su punto de vista, ese resultado demuestra que el partido todavía tiene capacidad para competir y ganar elecciones, además de reflejar un cambio en el ánimo de una parte del electorado.
Arredondo sostiene que, después de casi ocho años de gobiernos de Morena a nivel federal y más de una década de administraciones panistas en Querétaro, la ciudadanía cuenta con más elementos para comparar resultados. En sus recorridos, asegura, escucha con frecuencia demandas relacionadas con economía, salud, seguridad e infraestructura.
Al hablar de quienes podrían buscar la candidatura al gobierno estatal, recuerda que el propio Comité Ejecutivo Nacional ha mencionado algunos perfiles. Entre ellos cita a la diputada local Adriana Meza, al dirigente de la CNOP, Manuel Montes, y al líder del Movimiento Territorial, René Mejía, además de otros cuadros priistas que continúan realizando trabajo político en distintas regiones de la entidad.
La misma lectura tiene respecto a las alcaldías de la zona metropolitana. Explica que recientemente fueron presentados los llamados Defensores para municipios y distritos, figuras que en los próximos meses buscarán fortalecer su presencia territorial.
En la capital menciona a Mariana Ortiz, Gabriela Monjaraz, Camilo Medina y Pablo Meré; en Corregidora, a Adrián Alvaradejo; en Huimilpan, a Rafael Sánchez, Mónica Aguilar y José González; mientras que en El Marqués identifica a Guadalupe Cárdenas y Juan Ricardo Ramírez como algunos de los perfiles que ya realizan trabajo político.
Para Abigail Arredondo, el reto inmediato no está solo en definir nombres, sino en terminar de consolidar una estructura capaz de volver a competir por espacios de gobierno. Las candidaturas, insiste, llegarán en su momento. Antes, sostiene, el PRI debe concluir el proceso de reconstrucción que inició hace varios meses y demostrar que puede volver a ser una opción competitiva para el electorado queretano.
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