Beatriz Robles: Por el segundo piso de la 4T

Por: Luis Gabriel Osejo 
Foto: Edith Rodríguez

Beatriz Robles, senadora de Morena por Querétaro, defiende el proyecto de la «Cuarta Transformación», asegura que Morena tiene vida larga si mantiene su esencia: «Somos un movimiento de regeneración nacional, no un partido tradicional». 

Reconoce que la inclusión de ex miembros del PRI y PAN —como Cuauhtémoc Blanco o los Yunes— genera escepticismo, pero confía en el juicio ciudadano: «La gente ya no vota por personajes no gratos, estén donde estén». 

Para ella, el éxito radica en los programas sociales como pensiones para adultos mayores y combate a la corrupción: «Se sacó a 9 millones de la pobreza. Eso no se niega».

Con tres idiomas (español, inglés y alemán) y experiencia directiva en empresas internacionales, Robles destaca como una figura fuera del molde político tradicional. Critica la obsesión por carreras saturadas como Derecho o Contaduría y aboga por modernizar la educación técnica: «Querétaro es industrial; necesitamos especialistas en aeronáutica o inteligencia artificial, no más abogados».

Aunque evita confirmar su interés, deja pistas: «Soy la primera mujer de izquierda en llegar al Senado desde Querétaro. Si la militancia lo decide, trabajaré por un cambio verdadero». Rechaza la precampaña temprana de algunos: «Debemos demostrar trabajo, no ambición. La unidad es clave para ganar». Su apuesta: capitalizar el descontento con administraciones locales. «Querétaro tiene basura e inseguridad sin Morena. ¿Por qué temerían nuestro gobierno?», cuestiona.

Sobre la reforma que pospuso la prohibición de nepotismo y reelección hasta 2030, admite discrepancias: «Yo hubiera aplicado todo en 2027, pero hay intereses». También critica la fallida «Ley Kuri» —que buscaba restringir el uso de celulares en escuelas—: «Prohibir no es solución. Debemos dialogar, no imponer».

Desestima a Movimiento Ciudadano como competencia real: «Es un partido de reciclados». Sobre el PAN, ironiza: «Si me obligaran a elegir entre Dorantes, Murguía o Anaya, ¡prefiero a ninguno!». Reafirma su convicción: «Morena es la única opción para romper con el viejo sistema».

Beatriz Robles encarna la dualidad de Morena: un partido que mezcla idealismo con pragmatismo político. Su mensaje final es claro: «Querétaro merece líderes que prioricen proyectos, no protagonismos. Y si me toca serlo, honraré esa confianza». Con una mezcla de academia y astucia, Robles no solo habla de cambio: lo prepara.

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