Querétaro se escribe con justicia

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Por: Dr. Braulio Guerra Urbiola
Foto: Edith Rodríguez

Hay años que se miden por sus cifras. Otros, por las decisiones que dejan huella. 

Para el Poder Judicial del Estado de Querétaro, el periodo comprendido entre septiembre de 2025 y agosto de 2026 estuvo marcado por una serie de decisiones que ampliaron capacidades, abrieron nuevas rutas para la innovación y acercaron la justicia a las personas. 

El reto no fue únicamente atender más asuntos. Fue preparar a la institución para una realidad distinta: una sociedad que exige respuestas más ágiles, servicios más accesibles y una justicia capaz de evolucionar sin perder su esencia humana. 

En ese contexto, fortalecimos de manera importante nuestra capacidad jurisdiccional con la incorporación de ocho nuevos juzgados: tres en materia laboral y cinco en materia penal. Esta ampliación respondió al crecimiento de las necesidades de justicia en el estado y permitió reforzar áreas estratégicas para la estabilidad, la seguridad y la atención oportuna de los asuntos. 

En materia laboral, la capacidad jurisdiccional se duplicó, pasando de tres a seis personas juzgadoras, frente a una carga que había superado ampliamente las previsiones originales del nuevo sistema. 

En materia penal, se pusieron en operación cinco juzgados especializados en actos de investigación, como parte de una estrategia de coordinación institucional orientada a fortalecer la respuesta del sistema de justicia. A este esfuerzo se sumó SINERGIA Digital, plataforma desarrollada en conjunto con la Fiscalía General del Estado para llevar al entorno digital la gestión de los actos de investigación y agilizar su análisis judicial, manteniendo en todo momento la valoración legal a cargo de las personas juzgadoras. 

Al mismo tiempo, nos preparamos para uno de los cambios procesales más relevantes de los últimos años: la implementación de la oralidad civil y familiar. Se impartieron 217 horas de capacitación y alrededor de 750 personas participaron en el Foro del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares. La preparación se concentró también en el Distrito Judicial de San Juan del Río, donde comenzó una nueva etapa para la justicia civil y familiar. 

La innovación tuvo, además, un rostro propio. 

Con SonIA, nuestro modelo institucional de inteligencia artificial, Querétaro generó las primeras sentencias en México elaboradas con apoyo de inteligencia artificial y, de manera histórica, la primera acta del Pleno del Tribunal Superior de Justicia con este tipo de

asistencia. 

El principio detrás de esta tecnología es sencillo, pero fundamental: la inteligencia artificial asiste, pero no decide. El criterio jurídico, la sensibilidad y la responsabilidad permanecen siempre en las personas juzgadoras. 

A esta visión se sumó Polaris, nuestra plataforma de Demanda Digital, que permite iniciar procedimientos ejecutivos mercantiles desde un entorno digital y estructurar desde el origen la información que posteriormente recibe el sistema judicial. En sus primeros dos meses de operación se recibieron más de 160 demandas por esta vía, abriendo una nueva relación entre tecnología, acceso a la justicia y ejercicio profesional del derecho. 

Pero innovar no significa sólo incorporar tecnología. También implica encontrar nuevas formas de resolver los conflictos. 

Durante este periodo fortalecimos los mecanismos alternativos de solución de controversias. 276 convenios adquirieron carácter de cosa juzgada, se certificaron 47 personas facilitadoras, se realizó el Primer Concurso Universitario de Mediación y se avanzó en los trabajos que buscan posicionar a Querétaro como una futura sede relevante para el arbitraje. 

La cercanía con la ciudadanía fue otro de los ejes centrales. La Dirección de Orientación y Servicio a la Ciudadanía brindó 26 mil 377 atenciones a través de canales presenciales, telefónicos y digitales. Además, se desarrolló el proyecto “Línea de la Justicia”, con el propósito de ampliar la orientación mediante WhatsApp y facilitar que una persona pueda saber qué hacer, a dónde acudir y qué servicio necesita sin que la primera respuesta implique necesariamente un traslado. 

También mejoramos las condiciones físicas en las que se imparte justicia. Se destinaron más de 42 millones de pesos a infraestructura, adecuaciones y equipamiento, con intervenciones en espacios jurisdiccionales, áreas de atención al público y distintas sedes del Poder Judicial. 

Todo esto ocurrió en un año de especial significado para nuestra historia. En 2026 conmemoramos 200 años de la instalación del Poder Judicial del Estado de Querétaro. La conmemoración nos permitió mirar al origen, recuperar nuestra memoria documental y, al mismo tiempo, confirmar algo esencial: una institución con dos siglos de historia no puede conformarse con preservar lo que recibió; también debe ser capaz de evolucionar. 

Esa evolución trascendió además las fronteras del estado. Compartimos nuestros avances en inteligencia artificial y justicia digital con otros Poderes Judiciales del país y, durante la Tercera Asamblea Plenaria Ordinaria de la CONATRIB, Querétaro recibió a representantes de los 32 Poderes Judiciales locales de México, consolidándose como un espacio de diálogo sobre el presente y el futuro de la justicia. 

Nada de esto puede entenderse como una suma aislada de proyectos. Cada nuevo juzgado, cada sentencia, cada mediación, cada herramienta tecnológica y cada atención ciudadana

forman parte de una misma decisión institucional: construir una justicia preparada para responder mejor. 

Porque la justicia no sólo se escribe en expedientes o resoluciones. Se escribe en la vida de las personas, en la confianza que generan las instituciones y en las decisiones que trascienden su tiempo.