Lili San Martin

Lili San Martín
BANNER 500X200-02
Foto: Edith Rodríguez

‘Abrir camino: cuando la experiencia personal se convierte en acciones’.

Antes de ser Secretaria del Trabajo, soy mujer y soy mamá. Sé lo que significa ser el sostén de un hogar, asumir una responsabilidad profesional y estar presente en la vida de quien más amo: mi hijo.

Esa experiencia ha marcado mi manera de servir y entender las necesidades de las mujeres. Detrás de conceptos como brecha salarial o igualdad de oportunidades hay historias reales: madres que deben resolver quién cuidará a sus hijos para trabajar; mujeres que sostienen sus hogares, buscan crecer profesionalmente o emprenden para generar ingresos.

Desde el inicio de la administración nos propusimos generar condiciones para que más mujeres pudieran incorporarse, permanecer y crecer en el mercado laboral. En 2021, la participación económica femenina en Querétaro era de 41.7 por ciento, equivalente a 423 mil mujeres. Actualmente alcanza 49.5 por ciento, con más de 530 mil mujeres en la actividad económica: más de 107 mil mujeres que hoy viven una historia distinta.

Una estrategia es el Distintivo Sin Brecha, con el que involucramos a empresas para promover igualdad salarial y de oportunidades, contratación sin discriminación, conciliación entre vida laboral y familiar y prevención de la violencia laboral y el acoso sexual mediante protocolos efectivos. El programa ha crecido 300 por ciento y, al cierre de 2025, ha beneficiado a más de 57 mil personas trabajadoras.

Una barrera que, como mamá, conozco bien es el cuidado de nuestros hijos. Por eso, mediante Becas para Formación de Talento, apoyamos económicamente a las personas mientras se capacitan dentro de una empresa. Cuando una mujer concluye su capacitación, es contratada y tiene hijas o hijos, puede recibir mil pesos mensuales por cada uno para apoyar en su cuidado. Maternar no debe significar elegir entre familia y desarrollo profesional.

También apostamos por la autonomía económica. Entre 2021 y 2025, 4 mil 433 personas participaron en Capacitación para el Autoempleo y este año tenemos la meta de capacitar a 1,500 más. Mediante el programa con el que equipamos nuevos emprendimientos, 1,153 personas han recibido herramientas, maquinaria o equipo para fortalecer sus actividades productivas.

Con Mujeres Operadoras incorporamos mujeres a un sector históricamente masculinizado. Capacitamos a más de 800 mujeres, quienes obtuvieron una licencia que les permite acceder a oportunidades como operadoras, con empleos formales y mejor remunerados. No existen trabajos exclusivos para hombres o mujeres; existen capacidades que necesitan oportunidades.

La informalidad laboral femenina se redujo de 43.8 a 40.9 por ciento y la pobreza laboral entre las mujeres disminuyó de 28 a 21.8 por ciento. Además, en 2025 Querétaro alcanzó el primer lugar nacional en mujeres emprendedoras formales, de acuerdo con el IMCO.

La brecha laboral y salarial existe y aún hay mucho por hacer. Cada cifra representa una historia: una mamá que conservó su empleo, una emprendedora que generó ingresos o una mujer que llegó a un espacio antes reservado para los hombres.

En estos años al frente de la Secretaría del Trabajo he conocido a mujeres y hombres trabajadores, comprometidos y talentosos, que contribuyen al desarrollo de Querétaro. Hemos acercado empleo, capacitación, crecimiento profesional y autoempleo.

También hemos dado prioridad a quienes se encuentran en alguna línea de atención prioritaria. Desde el inicio de esta administración, dentro del Programa Estatal de Empleo, trabajamos para eliminar barreras de incorporación laboral. A través de Abriendo Espacios y Talento sin Barreras hemos acercado a personas con discapacidad y adultos mayores a empresas que reconocen su experiencia y capacidades, y promovemos centros de trabajo más incluyentes. Comprobar que una oportunidad cambia la historia de una persona y su familia, y que también gana Querétaro, ha sido una de mis mayores satisfacciones.

Mi paso por el servicio público me ha enseñado que los cargos son temporales, pero la vocación de servir permanece. Quiero seguir trabajando por Querétaro, por las mujeres y, por supuesto, por San Juan del Río, la tierra que quiero y con la que tengo un compromiso profundo.

Lo que viene lo veo con entusiasmo. Desde el espacio en el que me corresponda estar, seguiré sumando, escuchando y trabajando cerca de la gente. Mi compromiso no depende de un cargo, ni de un momento: es con Querétaro, con San Juan y con todas las mujeres que cada día demuestran hasta dónde podemos llegar cuando tenemos oportunidades.