Revista

Luis R. Amieva: Un Legado Periodístico en Querétaro

Información basada en el libro ‘Querétaro en el Siglo XX, Tomo III, escrito Por el Dr. Andrés Garrido del Toral y Leticia Macías Zúñiga
Foto: Especial

En la ciudad de Querétaro, un hombre que dejó una profunda huella en el periodismo local y nacional, es recordado con cariño y admiración. Su nombre era Luis Augusto, pero eligió llamarse Luis Roberto, y nació el 8 de julio de 1937 en el seno de una respetable familia arraigada en el catolicismo. Fue el segundo de ocho hijos del matrimonio de Carlos Amieva García y Julieta Pérez Salazar, quienes le brindaron una educación sólida y principios sólidos.

Desde una edad temprana, Luis Roberto cursó su educación primaria y secundaria en el prestigioso Instituto Queretano “San Javier”, junto con sus hermanos Carlos y Víctor Manuel. En aquel colegio marista, surgió una pretendida vocación religiosa en Luis, pero unos años antes de consumarla, sintió que su vida debía tomar un rumbo distinto, lo que lo llevó a abandonar la idea y regresar a Querétaro.

Continuó sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro, donde se destacó tanto en el ámbito académico como en el activismo estudiantil. En 1958, participó activamente en el movimiento de huelga que culminó con la obtención de la autonomía universitaria al año siguiente, un logro histórico para la institución.

Fue en la misma universidad donde conoció al abogado José Guadalupe Ramírez Álvarez, quien lo invitó a unirse al equipo del periódico queretano “Amanecer”. Así, el 3 de enero de 1957, Luis Roberto Amieva inició su carrera periodística cubriendo la fuente de sociales, la sección policíaca y desempeñándose como corrector de estilo.

En 1960, Luis decidió probar suerte en la Ciudad de México y se unió a la cadena periodística García Valseca como reportero de guardia, y más tarde, se especializó en el sector privado. Fue en 1965 cuando se convirtió en jefe de información y, junto con un grupo de fundadores, participó en el lanzamiento del periódico “El Sol de México”. Bajo la dirección de Benjamín Wong y con Luis Roberto como subdirector, el periódico experimentó un periodo de esplendor, aumentando su tiraje y atrayendo a escritores de renombre internacional.

Sin embargo, su corazón siempre estuvo en Querétaro, y en 1977, Luis Roberto Amieva asumió la dirección del “Diario de Querétaro”. Su desempeño sobresaliente lo llevó a ser nombrado director regional de la zona centro de la Organización Editorial Mexicana (OEM) en 1983. Este nuevo cargo lo obligó a trasladarse nuevamente a la Ciudad de México, desde donde supervisó dieciocho periódicos pertenecientes a la organización.

Tres años después, Luis retomó la dirección del “Diario de Querétaro” y del “El Sol de San Juan del Río”. En esta etapa, el rector Braulio Guerra Malo lo designó coordinador y fundador de la carrera de Periodismo en la Universidad Autónoma de Querétaro, dejando un legado en la formación de nuevas generaciones de periodistas.

Además de su destacada labor periodística, Luis Roberto Amieva participó activamente en el Patronato de las Fiestas de Querétaro y en “El Heraldo de Navidad”, demostrando su compromiso con la comunidad y sus tradiciones.

El periódico que dirigía, siempre se caracterizó por su línea crítica e independiente, y en medio de tiempos electorales complicados, enfrentó una querella que cuestionaba la residencia efectiva de un candidato que más tarde se convertiría en gobernador: Francisco Garrido Patrón. A pesar de la intervención conciliadora del entonces secretario de gobierno, Luis Roberto Amieva mantuvo su posición firme y en 2004, después de 27 años en la OEM y 44 años de dedicación periodística, cerró un importante ciclo en su carrera.

Acostumbrado a trabajar y con un espíritu emprendedor, en septiembre de 2004 fundó el periódico “Al Minuto Querétaro”. Aunque su circulación duró aproximadamente un año, este proyecto fue financiado con el dinero de su liquidación en la OEM, demostrando una vez más su pasión por el periodismo.

A nivel personal, Luis Roberto Amieva Pérez formó un matrimonio ejemplar con Ginette Lavigne, una ciudadana canadiense, con quien tuvo tres extraordinarias hijas: Magali, Ginette y Karla. Lamentablemente, la muerte de su amada esposa dejó un profundo vacío en su vida, pero encontró consuelo y apoyo en sus hijas y en el trabajo que tanto amaba. En 1992, contrajo matrimonio nuevamente con Sol María Ruiz, y fruto de esta unión nació su hija Luisa Fernanda.

El legado de Luis Roberto Amieva Pérez en el periodismo queretano es indiscutible. Su compromiso con la verdad, su pasión por informar y su ética profesional dejaron una huella imborrable en la historia del periodismo local y nacional. El 26 de junio de 2007, su partida dejó un vacío en el corazón de quienes lo conocieron, pero su legado y su espíritu persisten en la memoria de todos aquellos que valoran el periodismo responsable y comprometido con la sociedad.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button