Por: Mariana Hernández
Fotografías y Video: Will Muñoz y Ricardo Acosta
Mara Montañés no busca ser recordada por sus logros, sino por inspirar a otros a descubrir su poder creador. Su legado es una invitación a transformar el mundo, un diseño a la vez.
Mara comenzó su carrera cuando el diseño se hacía a mano, sin computadoras. Hoy, aunque valora herramientas como la inteligencia artificial, enfatiza que la esencia sigue siendo la misma: transmitir mensajes y resolver problemas. «Las bases son las mismas, pero reinventarse es clave», afirma. Su enfoque ahora es el diseño estratégico, que analiza problemas complejos desde múltiples perspectivas para generar cambios sostenibles. «No se trata solo de colores o tipografías, sino de entender cómo nuestras acciones impactan comunidades enteras».
Su estudio, fundado en 2001, ha colaborado con gigantes como Disney, Kellogg’s y Purina. La clave, según Mara, es escuchar: «Somos un equipo pequeño, pero cercano. Nos especializamos en resolver detalles que otros pasan por alto». Desde proyectos globales hasta talleres con artesanas oaxaqueñas, La Jabonera demuestra que la creatividad no tiene límites geográficos. «En Querétaro podemos competir con cualquier capital: la calidad y la innovación no dependen de una ubicación».
Mara lidera talleres de cocreación donde mezcla diseño y diálogo. Un ejemplo fue su trabajo con tejedoras indígenas: «Ellas me enseñaron más de lo que yo les compartí”. La cocreación rompe jerarquías y democratiza la innovación». Estos espacios, dirigidos a emprendedores, gobiernos y ciudadanos, buscan que los participantes sean agentes de cambio. «Cuando entiendes que un saludo al vecino puede transformar un barrio, el diseño se vuelve una herramienta social».
Como madre y emprendedora, Mara enfrentó estereotipos en un sector dominado por hombres. Su estrategia fue clara: «Estar presente en cada rol, pero sin mezclarlos». Por años, dividió su día en bloques: mañanas para clientes, tardes para sus hijos. «La clave es no cargar con culpas. Si estás estresada, no eres buena en ningún frente». Hoy, invita a las mujeres a ver los retos como oportunidades: «La vida es un experimento constante. ¡Disfruten el proceso!».
Para Mara, el mayor desafío hoy es la cultura de la inmediatez. «La IA acelera respuestas, pero ¿son las correctas? Debemos frenar para pensar». Critica el consumismo desmedido y aboga por procesos más conscientes: «El diseño no es solo vender: es educar, conectar y mejorar vidas». Su mensaje es claro: «La creatividad no es un don, es una decisión. Todos podemos usarla para reinventarnos».