Por: Mariana Hernández
Fotografía y Video: Will Muñoz y Ricardo Acosta
Con casi 17 años en el servicio público, Maricruz comparte su visión sobre el desarrollo comunitario, los retos de laborar en un municipio en crecimiento y su compromiso con la inclusión para todos en Corregidora.
Maricruz Arellano inició su camino en el servicio público como asistente administrativa en el municipio de Querétaro, recién egresada de la universidad. Su afiliación al Partido Acción Nacional (PAN) —donde hoy forma parte del Comité Directivo Estatal— la llevó a consolidarse como una figura clave en la política local. Tras una destacada labor como diputada local (2021-2024), donde representó a Querétaro y Corregidora, asumió el reto de dirigir el DIF Municipal en 2024. «Amo mi estado, y desde el servicio público busco contribuir a su prosperidad», afirma.
A pesar de ser el municipio más pequeño de Querétaro, Corregidora destaca por su dinamismo y calidad de vida. Sin embargo, reconoce desafíos: «La demanda de servicios crece con la población. Nuestra prioridad es equilibrar desarrollo urbano y bienestar social». Programas como Cero Hambre, enfocado en comunidades vulnerables, y despensas bimestrales para adultos mayores y personas con discapacidad, reflejan esta visión.
Bajo su dirección, el DIF Municipal fomenta programas para fortalecer el tejido social. La Unidad Especializada para Adultos Mayores y la Procuraduría de Niñas, Niños y Adolescentes son pilares clave. «No basta con dar apoyos; debemos involucrar a la ciudadanía. La colaboración es esencial para lograr resultados», explica. Además, destaca la importancia de la educación parental: «Las escuelas para madres y padres buscan romper ciclos de violencia y fomentar entornos familiares sanos».
Como una de las seis hermanas en una familia grande, Maricruz conoce los retos de las mujeres. Aunque celebra los avances en equidad, reconoce que aún existen resistencias: «Duele que se requieran leyes para garantizar espacios que merecemos por capacidad».
Su objetivo en la actual administración es consolidar al DIF como una institución cercana y que deje huella, «Corregidora es un lugar donde queremos que las familias vivan en paz, con acceso a educación, salud y trabajo. Juntos, podemos hacerlo realidad».
Maricruz es una mujer entregada al servicio público y con los años ha logrado el equilibrio entre su carrera y su familia, siempre respaldada por su esposo e hijas. «El servicio público exige sacrificios, pero la plenitud está en contribuir al bien común», reflexiona.