Mario Calzada: Con la mira en el 2027

Por Luis Gabriel Osejo
Fotografía: Edith Rodríguez
Video: Staff

Mario Calzada habla como un priista que ha ganado, perdido y vuelto a caminar el territorio. 

En su discurso no hay resignación, sino una apuesta por reconstruir lo que llama “la tercera vía real”, con una visión crítica hacia las cúpulas y una conexión genuina con la base social. Desde su curul como diputado federal, pero también desde su historia como exalcalde del Marqués, Calzada levanta la mano con claridad: sí, está considerando buscar la gubernatura de Querétaro en 2027.

“Yo no participo para figurar tres meses. Si voy, es para ganar”, advierte. Y tiene con qué sostenerlo. Fue uno de los pocos priistas en vencer en el complejo quinto distrito federal, frente a una candidata vinculada a la poderosa Luisa María Alcalde. Lo logró en coalición con el PAN, aunque hoy, al disolverse esa alianza, lanza una crítica punzante: “No vamos a rogarle a nadie para caminar juntos”.

Mario Calzada es parte de una estirpe política que incluye a dos exgobernadores de Querétaro, pero él insiste en apostar por sus resultados personales. “Fui presidente municipal del Marqués, uno de los municipios más ricos del estado, y entregué buenas cuentas”, afirma. Para él, los requisitos para ser candidato a gobernador son claros: haber dado resultados y saber ganar elecciones.

Pero su mensaje va más allá de su aspiración personal. Es también una autocrítica al PRI de hoy: “Hace falta trabajar más en la tierra. Nos alejamos del campesino, del joven que votará por primera vez, del ama de casa”. Calzada señala que el partido necesita abrirse, democratizar sus procesos, es un “club de Tobi” donde las decisiones se toman entre cuatro paredes. “Si seguimos eligiendo a nuestros dirigentes con arreglos de oficina, seguiremos alejando a la militancia y a la ciudadanía”, sentencia.

Su propuesta es clara: una dirigencia estatal electa mediante un proceso abierto, competitivo y transparente. “Así vamos a recuperar credibilidad”, sostiene. Y lo dice sabiendo que sin una base sólida, el PRI podría arriesgar hasta su registro. “Vamos a dar la batalla. A elegir a nuestras mejores mujeres y hombres. Les vamos a dar una sorpresa”.

Sobre el adelantamiento de los tiempos electorales, bardas, espectaculares y asambleas anticipadas, Calzada no se contiene: “No lo comparto. Los que más se aceleran desde el principio suelen ser los que no llegan. Esos que quieren subirse al proceso sólo para ver qué les toca”.

Con los pies en la tierra, Calzada reconoce que el PRI de Querétaro no es el mismo que el nacional. Aquí, asegura, hay historia, hay obras, hay gobernadores que transformaron el estado. Por eso insiste en que sí es posible construir una alternativa real desde la oposición, con discurso, estrategia y apertura.

Al final, lanza una idea poderosa: “Para ganar una elección hoy, no basta con los votos de un solo partido. Hay que ser incluyente, hay que parecerse a la gente, hay que ser ese personaje que la ciudadanía quiere ver en su película”.

Mario Calzada se prepara. Camina, escucha, levanta la mano. El 2027 está en su horizonte.

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