Por: Luis Gabriel Osejo
Fotografías: Will Muñoz y Ricardo Acosta
Marisol Castañeda encarna la lucha por una justicia equitativa y eficaz. Su historia es un recordatorio de que, aunque persisten barreras, la tenacidad y la colaboración entre mujeres pueden transformar sistemas arraigados.
Marisol Castañeda, magistrada federal con 25 años de trayectoria. El inicio de su carrera se plantó en casa: su padre, abogado, fue su primer modelo. «La abogacía corre en nuestra sangre», confiesa Marisol, quien descubrió su pasión trabajando en un tribunal guanajuatense mientras estudiaba. «Fue un enamoramiento: analizar expedientes y resolver casos me hizo decir: Esto es lo mío». Años después, su compromiso sigue intacto.
El camino no fue fácil. Marisol recalca que el sistema patriarcal aún limita a las mujeres: «Salir al mundo laboral implica una doble jornada: el trabajo en casa y la profesión». Aunque el Poder Judicial Federal solo tiene 27.2% de mujeres en puestos de decisión, ella enfatiza la importancia de la sororidad: «Quienes abrimos brecha debemos quitar piedritas del camino para las que vienen detrás». Además, rechaza estereotipos: «No necesitamos favores. Nuestro profesionalismo debe ser la única llave para abrir puertas».
Para Marisol, la prioridad es reducir el retraso en los procesos judiciales. Destaca los juicios orales (implementados en materia penal, laboral y próximamente en familiar y civil) como una herramienta clave. Además, aboga por acercar la justicia a la ciudadanía: «La gente desconoce sus derechos y cómo acceder a ellos. Debemos simplificar procesos y eliminar tecnicismos que alejan a las personas».
Castañeda destaca que el papel de las mujeres es fundamental en el ámbito judicial, mencionando la sensibilidad que se tiene para entender casos complejos, como los que involucran menores. Junto a su equipo de trabajo —donde colabora con otra magistrada—, prioriza una visión humana: «Pensamos: ¿Cómo me gustaría que resolvieran mi caso?».
Aquí 5 consejos que Marisol comparte para jóvenes abogadas:
- «Lo único imposible es lo que no intentas.”
- “Trabajen con orden, ética y constancia».
- «Rompan el tabú de que llegamos por cuotas.”
- “Las mujeres somos capaces de llegar a donde queremos por mérito propio.”
- “¡Echen mano de la sororidad!»