Ulises de la Rosa: La receta de un líder

Por: Luis Gabriel Osejo 
Fotos: Edith Rodríguez

Con una trayectoria que abarca desde las travesuras infantiles en los cerros de Querétaro hasta la bancada del Congreso local, Ulises de la Rosa encarna la esencia de un líder formado en la constancia, la disciplina y el amor por su tierra.

Nacido en la Ciudad de México pero criado en Querétaro desde los 8 años. Sus días transcurrían entre el Instituto Queretano, las calles empedradas del centro y aventuras juveniles en lugares emblemáticos como la Cueva del Paté o los socavones de La Cañada. «La vida era en la calle: subir cerros, comer garambullos y aprender a resolver problemas sin GPS ni celulares», recordó con nostalgia.

Su ingreso a la preparatoria fue un punto de quiebre. En un entorno marcado por la participación estudiantil, Ulises descubrió su vocación por la política al participar en sociedades de alumnos. 

A los 14 años, se unió al PRI durante el gobierno de Rafael Camacho Guzmán. «Fui el más joven en una generación de líderes como Mariano Palacios. Me tocó cargar mantas, organizar eventos y entender que la política es paciencia». Su primer cargo formal fue como secretario particular de Hugo Cabrera, entonces dirigente juvenil priista, donde aprendió el valor de la lealtad y la estrategia.

Ulises es, actualmente, diputado local de Morena en el Congreso Estatal. 

Ulises habla del ‘check list’ que tuvo que satisfacer para llegar a ser diputado:

Formación académica y autodidacta: Aunque estudió en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Ulises enfatiza que «un título no basta». Su biblioteca incluye a Marco Aurelio —»sus enseñanzas sobre resiliencia son vitales»—, Sun Tzu —»el arte de la guerra aplicado a la política»— y textos de Andrés Manuel López Obrador —»para entender cómo se transforman causas en políticas públicas».

Dominar la oratoria: Ganador de un concurso nacional de oratoria, atribuye su elocuencia a maestros como González Garibay. «En política, si no comunicas con pasión, no conectas. La legislatura es un ring donde las ideas se defienden con palabras, no golpes».

Disciplina inquebrantable: «Un líder resiste las crisis. Hay épocas sin cargos ni ingresos, pero abandonar es negar tu propósito». 

Tolerancia como filosofía: «En el Congreso, hay que escuchar hasta al más crítico. La intolerancia divide; la empatía construye».

A sus 56 años, Ulises mira hacia atrás sin arrepentimientos. «He sido feliz en cada etapa: desde el niño que exploraba cuevas hasta el diputado que impulsa leyes. Mi consejo para los jóvenes es simple: nunca dejen de soñar, pero jamás confundan sueños con ambición egoísta».

Su meta sigue clara: convertir a Santa Rosa Jauregui en municipio y sentar las bases para que Querétaro crezca sin perder su esencia. «La política no es un trampolín para lucrar; es un puente entre las necesidades de la gente y las soluciones reales».

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