Revista

Las Gorditas El Güero y Lupita

Tradición y sabor en el corazón de Querétaro

Texto y fotografías: Enrique Contla/Siete Foto

A orillas del mercado de La Cruz, el aroma de las gorditas recién preparadas en El Güero y Lupita atrae a los transeúntes con la promesa de autenticidad y sabor mexicano. Este puesto de comida, dirigido por la señora Lupita y Don Amancio Santana, es un verdadero tesoro culinario en la ciudad de Querétaro.

Desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde, el puesto se convierte en un refugio para aquellos que buscan una experiencia gastronómica única. Aquí, la especialidad son las gorditas de maíz quebrado, fritas y disponibles en tres deliciosas variedades: queso, migajas o combinadas. Cada gordita viene acompañada de lechuga fresca y una salsa única elaborada con chiles de árbol, serrano, jalapeño y manzano, que aporta un toque inigualable de sabor mexicano. El precio es más que asequible, con las sencillas a 20 pesos y las combinadas a 25 pesos.

Su historia es tan rica como sus delicias culinarias. Hace 72 años, la madre de doña Lupita, la señora Basilia Villanueva Patlan (q.e.p.d.), comenzó la venta de gorditas fritas detrás del templo de La Cruz como una forma de mantener a sus 13 hijos. A pesar de un breve receso de 9 años, en 1974, el negocio encontró su hogar en el mercado de La Cruz, que en ese entonces se ubicaba en la Plaza Fundadores. Desde el 12 de noviembre de 1979, se trasladaron a las nuevas instalaciones del mercado Josefa Ortiz de Domínguez, donde continúan sirviendo a la comunidad hasta el día de hoy.

La verdadera esencia del negocio radica en su arraigo familiar. La señora Lupita y Don Amancio Santana, conocido como “El Güero”, son los pilares del negocio. Entre las muchas anécdotas que rodean este icónico puesto de comida, se destaca un incidente donde un vehículo impactó el puesto de la madre de doña Lupita. Ella recuerda: “Fue un susto, le tumbaron el comal y todo, ya merito le quemaban los pies, fue uno que salió bien borracho de una de las cantinas que había ahí”. Don Amancio Santana también compartió historias, incluyendo una alerta por fuga de gas que causó conmoción en el mercado y una falsa alarma de un supuesto atentado durante la época de Reyes Magos.

En el rincón de Querétaro donde las gorditas son un patrimonio culinario, Las Gorditas El Güero y Lupita se destacan como un faro de autenticidad, tradición y sabor que atrae a aquellos que buscan una experiencia gastronómica inolvidable. Ya sea como un lugar de encuentro familiar o para satisfacer un antojo de auténtica comida mexicana, este icónico puesto de comida sigue deleitando a los corazones y paladares de Querétaro.

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