Revista

El ‘Flint’

El amigo de todos

Por Andrés Garrido del Toral*

Foto: Emiliano González Lozada

Mi muy querido amigo Flint nació en Santiago de Querétaro el 28 de junio de 1951. Si buscara las palabras exactas para describirlo recurriría a carismático, agradable, tierno, amable, sonriente, buen amigo pero sobre todo un ángel que nos da lecciones de vida. Cuentan que su mote se lo dieron por su parecido al actor James Coburn, protagonista de la película “Flint: peligro supremo”(1966), cierto o no, Flint es todo un personaje destacado en nuestra sociedad. 

Por esta ocasión le cedo la pluma a mi estimada amiga Gilda García:

Es para nosotros muy importante decirte lo que significas para el corazón de muchos de los que hoy te acompañamos.

Hace algunas décadas, por estos meses o menos. Querétaro, se vistió de gala cuando recibió a Roberto Rivera Domínguez, que nada nos diría si no fuera porque después se le conocería con el famosísimo nombre de Flint.

A muy temprana edad y con algunas circunstancias que a muchos les parecería complicadas, tomó su vida en sus manos y se fue a vivirla entre los queretanos. Se movía en tiempo y espacio, primero anduvo en el barrio de San Francisquito, luego se pasó a la zona de La Mariposa, lugar sin límites donde transcurría la vida de los queretanos, ahí pasaba en el día todo lo que era importante: amores, desamores, peleas, amigos, enemigos y ahí entre ese transcurrir que nos dio identidad, siempre se encontraba él, como un testigo mudo que lleva miles de historias grabadas en su piel. Se convirtió en una figura cercana a todos: jóvenes y viejos, guapos y feos, bonitas y espantosas, ricos y pobres, útiles y vagos, todos lo conocíamos. Siendo un joven alegre y amable, siempre resultaba una grata compañía, se convirtió en compañero de todos los grupos de muchas generaciones que juran que de ellos salió el nombre de Flint.

Siendo muy jovencito se vincula con Cano, que generoso como era, lo adopta entre sus grandes afectos, siempre andaba con él y Roberto Oviedo Medellín, el gran Fitos, que siempre lo protegió y lo cuido de la manera más cariñosa y humana. Flint, orgulloso sentía que trabajaba con ellos y nada más cierto, les enseño lo sencillo de la vida, la manera de gozarla con pocas pretensiones pero con grandes satisfacciones. Los llenó de vida y les dio la oportunidad de sentirse útiles y dignos y así, con esas cualidades se repartía entre todos. 

Sabía los nombres de muchos que lo querían y lo cuidaban, a lo mejor alguien no lo hizo, pero nunca se supo, caminaba siempre feliz por el jardín Obregón saludando a todas las güeras sus amigas, que naturalmente éramos nosotros. A algunas las recordaba como a Susy Proal, -le parecía tan bonita que le regaló una foto donde lucía muy guapo- Susana la conservó en su cartera por mucho tiempo. 

Durante mucho tiempo se quedaba a dormir en lo que era el establo de la Capilla, ahí habitaba y tenía el cobijo de la casa, temprano iba con Cano y con Fitos en su camioneta a donde fuera, o sea iba al centro a convivir con quien estuviera. Daba igual quien fuera. Peregrinó a la villa por 35 años, supo de esfuerzos, carencias y cansancio. Popular como fue toda la sociedad, en una ocasión fue a ver al entonces Gobernador Mariano Palacios Alcocer, para pedirle una chamba, (Mariano, le dijo ¿y de qué la quieres Flint?, quien le contestó, dámela aunque sea de abogado) así con esa tranquilidad y con esa conciencia de que todos tenemos algo importante que aportar, quedó claro que el autoestima no era su problema, lo conocían y lo saludaban las grandes figuras y los Principales de muchas generaciones.

Después de algunos años cambia su espacio a las oficinas de Geo, amigo de Alfonso (Ponty), Luis, Payo, Pillo, y las niñas con las que siempre tenía un asunto, listo cazando los fines de semana a MORRIS para que le diera su domingo. 

Un niño amable, que no perdía su inocencia y cara de ángel, dulce y generoso listo para regalar lo mejor de sí mismo y de sus cosas para sus amigos. Muchos aquí tendrán mil cosas que contar de él. La Mosca Vielma, Jaime García, Sergio Alcocer, Esparza como él le llama, Coco Ontiveros y mil más que no alcanzo a mencionar.

Actualmente, vive con su hermano Arturo y su cuñada Norma que lo atienden como familia que es.

Nosotros sólo reconocemos y agradecemos que la casa de nuestros padres se adorne en los pilares de la entrada con la dulce presencia de Flint.

*El doctor Andrés Garrido del Toral fue cronista de la ciudad desde el 2012 hasta su muerte ocurrida en julio del 2021. Este artículo fue escrito el 26 de enero de 2016 y publicado en el perfil de Facebook del ‘Cronista de Querétaro’. El ‘Flint’ murió el 25 de abril de este año.  

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